
Ahorro energético

Dos instalaciones de cogeneración producen calor útil para el proceso de atomización y energía eléctrica para abastecer a las plantas productivas.
El ahorro de energía es nuestro objetivo
El ahorro energético es un factor clave en los procesos industriales, especialmente en el sector cerámico puesto que una parte muy importante de su proceso requiere de considerables aportes energéticos en forma de calor para la fabricación del producto, como por ejemplo el secado por atomización de arcillas para la producción del polvo cerámico atomizado, el secado de los soportes crudos tras el prensado o en la propia cocción de la baldosa.
Construcción de estaciones de cogeneración
Conscientes de ello, en 1991 inauguramos nuestra primera estación de cogeneración en la planta de Azulejos Vives II, con una potencia eléctrica de 3.7 MW, capaz de satisfacer las necesidades caloríficas de la sección de atomización de arcillas y a la vez producir electricidad para abastecer a toda la planta. En vista de los buenos resultados obtenidos, en 1992 se instala la segunda central de cogeneración de igual potencia en la planta de Cerámica Vives I.
En estas instalaciones, a través de una turbina que consume gas natural, se produce por un lado calor útil gracias a la combustión del gas, que es utilizado en el atomizador para el secado de las arcillas y por otro, se produce energía eléctrica que es consumida en su mayor parte en la propia planta productiva, exportando a la red eléctrica exterior el excedente.
Reducción del impacto ambiental
Esto supone por tanto, un ahorro en el consumo de emergía primaria y por consiguiente una reducción del impacto ambiental de la actividad, generando al mismo tiempo electricidad.
